Por Rafael Henríquez.
Ya comienza ese frío distante a calar en los huesos.
Inmisericorde quiebra el recuerdo, congela los besos.
Dónde quedó el acuerdo de resolver todo en la cama.
La promesa de no revivir fantasmas,
De dejárselo todo al alma.
Vuelve a arder el fuego del silencio,
A remover las destemplanzas del tiempo.
Haciendo de cada palabra un incendio.
Ya comienza ese frío distante a calar en los huesos.
Inmisericorde quiebra el recuerdo. Congela los besos.
Dijimos que una nueva historia escribiríamos.
Que de hermosas letras las páginas llenaríamos.
Hablamos de reforestar bebiendo vino. Con tulipanes decorar tu vestido de lino.
Y desnudos amanecer en vilo.
Ya comienza ese frío distante a calar en los huesos.
Inmisericorde quiebra el recuerdo.
Congela los besos.

