Estás a tiempo cuando desmayo.
Justo cuando pesa el cansancio.
Llegas en el momento exacto.
Siempre que me siento exhausto.
Apareces en esos días de mayo.
Cuando el invierno huele rancio.
En el punto que hiere el impacto.
Evitando que todo se vuelva infausto.

Me das de tu sapiencia cuando fallo.
Así me ponga más bruto que Benanzio.
Tus palabras sabias surgen en el acto.
Haciendo que el esfuerzo resulte fausto.
Tu amor es tan oportuno que subrayo.
Das un apoyo fuerte como adamantio.
En las dificultades tu carácter intacto.
Me dan la capacidad de ser muy causto.
