Por Rafael Henríquez.

La realidad son tus ojos. Extasiados de mí.
Cuando se llenan conmigo. Cuando me hablan y me susurran, me gritan y me atormentan. Tus ojos cuando me llenan, cuando me viven y me entierran. Cuando se adueñan de mí.
La realidad son tus ojos. Reflejados en mí.
Esos ojazos, que me envuelven y me castigan. Me elevan y me rodean. Cuando me saborean y me comen. Cuando me absorben y me alimentan.
La realidad son tus ojos. Que pierdo el pudor cuando me ven. Que derrotan mi voluntad cuando están cerca. Que en frente de ellos no tengo fuerza.
Mi realidad son tus ojos. Cuando me adueño de ti.
