El espionaje en la pantalla gigante y en la televisión siempre ha sido una puesta segura, así que «ven a ver que te tengo una cosita».
¿Qué pasa cuando los agentes elegidos para el espionaje no poseen las herramientas que creían que tenían? Y son un grupo de inadaptados, cuya especialidad es que todo salga mal. Esa pregunta tiene respuesta en la serie de televisión británica, «Slow Horses», en la que un grupo de elementos, cuya habilidad especial es echarlo todo a perder, son asignados a una desacreditada unidad con la intención de que sus nombres queden sepultados entre casos sin ninguna importancia, condenándolos de paso al ostracismo dentro de esta misma agencia de inteligencia, del MI6; la unidad de Slow Horses o «caballos lentos» por su traducción al español.

Es comandada por un desalignado, maltrecho y borracho veterano interpretado magistralmente por Gary Oldman, cuyo más grande pecado es ser el tuerto en el mundo de los ciegos. Oldman ya tiene experiencia en este tipo de cintas de espionaje, porque en «El espía que sabía demasiado» (2011), caracterizó a un experimentado coordinador George Smiley, quien necesitó retrasar su retiro para mover los hilos dentro del MI6 en tiempos de la guerra fría. Yo les recomiendo también esa película. Bueno, esta serie tiene cinco temporadas y es excelente. Hablamos de humor negro, de diálogos inteligentes, de investigación profunda y de una buena cuota de acción que los mantendrán pegados a la televisión.
Slow Horses es una serie que normalmente la van a encontrar en Apple TV, la recomendación del ven a ver de esta semana.
Video original: https://www.instagram.com/reel/Dc1938_KNZ8/